Cerca del fin

El hombre que lee, sentado en la banca del pórtico del hogar geriátrico, repasa lo que le queda de la novela. Alarmado, cuenta las cinco hojas que lo separan de la palabra FIN. Como una incitación a posponer el desenlace de la trama, un ramalazo de viento pega contra las hojas y lo devuelve a la línea final del capítulo que acaba de leer.